La consagración al Sagrado Corazón de Jesús es un acto de entrega total y confiada al amor de Cristo. Significa reconocer su corazón como fuente de misericordia, paz y salvación, y poner en Él nuestra vida, nuestros pensamientos, nuestras acciones y nuestras intenciones. Al consagrarnos, buscamos vivir en unión más profunda con Jesús, amar como Él ama y reparar, con nuestro amor y fidelidad, las ofensas que ha recibido.